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Descubriendo Sierra Espuña de la mano de sus gentes (Parte II)

Si ya en un post anterior os hacíamos un avance de Sierra Espuña a través de sus gentes, hoy queremos retomarlo para daros algunas otras pinceladas y conocer un poco mejor el Parque Regional de Sierra Espuña en Murcia donde, además de la naturaleza, una de sus grandes riquezas es la relación entre el ser humano y la sierra, que se remonta a la Edad del Bronce.

Así, nos vamos a adentrar por los caminos de solana, umbría y hielo porque, aunque a Sierra Espuña se la suele calificar como ‘la sierra del sol’, junto al valle de Leyva, y a más de 1.400 metros de altura, se extienden 28 construcciones que posibilitaron durante siglos la industria de la nieve. Estas 28 fábricas de hielo abastecían a toda la región, incluidas las ciudades de Murcia y Cartagena. Uno de los usos que se le daba a este hielo, y quizás el que más llame la atención, era su uso en hospitales, por lo que “estaba considerado un producto de primera necesidad como el pan” desvela Javier Ramírez, guía y educador ambiental. Con casi siete metros de profundidad, estas construcciones comenzaron a alimentarse de nieve a finales del siglo XVI, allá por 1580. Pero no sería hasta los siglos XVII y XVIII, cuando llegara su auge, aprovechando que las nevadas eran mucho más copiosas. “La técnica consistía en aplastar la nieve a medida que se iba incorporando. Los encargados eran denominados ‘amasadores’, y hacían turnos cada 10 o 15 minutos para evitar congelarse”, explica Javier mientras sujeta un antiguo utensilio para aplastar la nieve. “Mientras, afuera estaban los ‘braceadores’ o ‘arrimados’, que llenaban grandes capazos de esparto de nieve de los alrededores”, añade y recalca la importancia de descubrir estas actividades de antaño de la mano de guía local, “conociendo así las historias y anécdotas de los que viven y han vivido aquí y poniendo en valor esa transmisión oral con la gente del entorno que ha tenido relación con los pozos”.

Javier también nos comenta, cambiando de tema mientras camina por un sendero de Las Alquerías, que “podemos recorrer toda la sierra sin pisar un gramo de asfalto. Gracias a la repoblación del XIX, tenemos una red extensa de caminos comunicados entre sí”. Así a finales de ese siglo, Sierra Espuña se convirtió en un modelo de restauración hidrológico-forestal de la mano del ingeniero forestal Ricardo Codorníu. Pero no todo son senderos. También hay zonas de barrancos, zonas de umbría o zonas de cumbre, donde hay unas panorámicas excepcionales. Así, “dependiendo del lugar en el que nos encontremos, nos rodearán jaras y tomillo, además de un sinfín de hierbas aromáticas, como el rabogato, o la ajedrea en las zonas con más estrés hídrico, y olmos, zarzaparrillas, chopos y nogales en las zonas de umbría. En todas estas zonas “hay una gran cantidad de fauna que puede verse en un paseo nocturno, como garduñas, ginetas, comadrejas o gatos monteses”, señala Javier. Además, no hay que olvidar que Sierra Espuña es zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves), por lo que pueden verse búhos, halcones peregrinos, gavilanes y buitres leonados entre otras especies.

Junto a un bebedero bien surtido de comida, el biólogo de Photo Logistics Eugenio Martínez nos acomoda dentro de un hide de observación. “Un hide es un escondite en el que las aves no pueden vernos, de manera que conseguimos un acercamiento a las aves que sería imposible caminando por el monte o por el campo”, nos cuenta Eugenio. Hay diferentes hides repartidos por Sierra Espuña para poder ver toda la variedad de especies de la sierra, entre ellas al águila real, la reina de las aves. Para realizar este tipo de experiencias, recuerda Eugenio, “es imprescindible estar acompañado de un guía, lo que además nos dará cierta seguridad de conseguir nuestro objetivo, que normalmente es la fotografía de aves. Y, además de conocer la biología y la ecología de estos animales, conocen el territorio, y se encargan de realizar todo el trabajo previo, como el mantenimiento de los hides o el cuidado de los comederos y bebederos”. 

Un lugar en el que relajarte

A escasos minutos de ese hide de observación, a las afueras de la población de El Berro, Andrés García nos abre las puertas del Hotel Bajo el Cejo. Situado en el fondo de un barranco, los alrededores del alojamiento nos muestran la zona de montaña con el bosque de pino carrasco, que se alternan con los cultivos tradicionales y de frutales que han alimentado durante años a El Berro.

El hotel está adherido a la Carta Europea del Turismo Sostenible desde el año 2014 y, según reivindica Andrés, proteger el espacio en el que nos encontramos es una de nuestras prioridades, pero no es suficiente. Debemos tener un compromiso real con nuestros vecinos y con la sociedad con la que convivimos. Por eso, desde Bajo el Cejo facilitamos a nuestros huéspedes la opción de realizar experiencias de artesanía, senderismo, observación de aves y fotografía”.

Por su parte, Estefanía Fuentes, guía en terapia forestal y profesora de yoga, nos invita a conectar con el ritmo lento que lleva la naturaleza y reconectar mientras paseamos por un bosque a los pies de la Sierra. A lo largo del recorrido, Estefanía hace varias invitaciones, como meditación, paseos en silencio, o conectar con nuestro niño interior recogiendo elementos de la naturaleza para hacer obras de arte. Siempre guiados, la experiencia continúa con una sencilla clase de yoga de unos 30 minutos de duración, en la que no hay que tener un nivel previo, según asegura Estefanía. “Al final lo que queremos es realizar algún tipo de actividad en la naturaleza; porque los guías abrimos las puertas, pero el terapeuta es el bosque”.

Y aquí finaliza nuestro recorrido por un destino que huele a jara y tomillo, lleno de flora, fauna e historia. En Sierra Espuña podemos ser cesteros, botánicos, panaderos, pastores, arqueólogos o fotógrafos de aves rapaces por un día, mientras descubrimos zonas desérticas, bosques y el patrimonio de las seis poblaciones que lo componen.

¿Te animas a descubrirlo? Seguro que será una experiencia inolvidable. 

Descubre La Gomera a través de sus gentes (parte I)

Hoy os vamos a llevar hasta La Gomera, una de las siete islas principales del archipiélago canario, cuyo corazón alberga una reliquia de hace más de 20 millones de años. Se trata de un destino adherido a Soy Ecoturista en el que te esperan impresionantes dualidades y contrastes: desde acantilados de 1.500 metros de altura formados por coladas de lava, hasta vírgenes fondos marinos habitados por cetáceos, o zonas desérticas que contrastan con frondosos bosques. Declarada en su totalidad Reserva de la Biosfera, la isla alberga el Parque Nacional de Garajonay, que contiene más de la mitad de los bosques maduros de laurisilva del archipiélago y que la UNESCO catalogó de Patrimonio de la Humanidad en 1986. 

Pero este no es el único Patrimonio de la Humanidad, ya que la isla de La Gomera es, además, el hogar de un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad único en el mundo: el Silbo Gomero. “Un sistema de comunicación que proviene de nuestros aborígenes”, nos cuenta Diego Arteaga, monitor de la Asociación Cultural Silbo Gomero. Y es que, por si no lo sabías, se trata del único lenguaje silbado del mundo plenamente desarrollado y practicado por una comunidad numerosa. “Es un lenguaje silbado” pero, apunta Diego, “a la vez es articulado y es capaz de transcribir cualquier lengua. La manera de silbar y de comunicarse ha cambiado por el contexto, pero nunca se ha perdido su esencia”. La dura y marcada geografía de La Gomera, sumado a que la realidad de los silbadores era agrícola y ganadera, hacían que la población se comunicase de esta manera por necesidad, convirtiéndose así el silbo en algo prioritario para las personas. Ahora, como Patrimonio Inmaterial, su subsistencia está asegurada: “lo tenemos integrado en las aulas en horario lectivo y, a través de la Asociación Cultural Silbo Gomero, también se imparte de manera extraescolar”, añade orgulloso Diego.

Plantaciones ecológicas

El Hotel-Finca El Cabrito se encuentra en la primera línea de playa de un frondoso valle flanqueado por enormes acantilados volcánicos. Un auténtico oasis de imposible acceso, salvo por mar (el maravilloso lenguaje silbado cada vez adquiere más sentido). Tal y como nos cuenta Brigitte Dedies, asesora de la finca, “varias veces al día, un pequeño barco conecta el valle con el puerto de San Sebastián de La Gomera. Al aprovechar los viajes de abastecimiento y tener una regularidad, como si fuera un transporte público, se pretende tener el mínimo impacto posible”. Siete hectáreas de agricultura ecológica rodean las casas de los antiguos trabajadores reconvertidas ahora en las habitaciones de este hotel asentado en una antigua plantación de plátanos con más de cien años de historia. “Un lugar perfecto para aislarse y desconectar de la rutina en medio de un impresionante y vasto huerto con hortalizas, árboles frutales y un pequeño rebaño de cabras que abastecen las cocinas y permiten al huésped, en una actividad familiar, elaborar queso y conocer las labores, tiempos y sacrificios de una huerta en compañía del personal de El Cabrito”, explica Brigitte. 

Por su parte, Alfredo Amaya, propietario de Casa Amaya, situada en plena Plaza de la Constitución del municipio de Vallehermoso, sonríe cuando nos dice que “en este huerto la puerta siempre está abierta. Cuando los huéspedes llegan, venimos a esta pequeña huerta a pocos metros del alojamiento, y hacemos un primer recorrido mostrando las diferentes plantas que tenemos: lechugas, flores, hierbas comestibles… para que, a partir de ese momento, cada uno venga cuando quiera y pueda llevarse un poco de cebollino para hacer una ensalada o una caña santa para hacer una infusión”. Aparte de poder recolectar su propia comida, en el jardín colindante con la huerta, Alfredo nos descubre la opción que tiene todo huésped de utilizar una sala “para la práctica de meditación, yoga y masaje”.

Como veis, desde Soy Ecoturista no paramos de daros ideas para vuestra escapada y, en el caso de La Gomera, el mero hecho de que la isla entera sea Reserva de la Biosfera creemos que es razón más que poderosa. Próximamente os contaremos más historias de La Gomera a través de sus gentes, pero mientras tanto te invitamos a descubrir no sólo la isla, sino las actividades que puedes realizar, todos los alojamientos adheridos a Soy Ecoturista disponibles, y los productos de la tierra que allí podrás degustar.

Llúcia Castaño, ganadora del último sorteo de la promoción #SoyEcoturista 2023, disfruta de su premio en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Llúcia Castaño, propietaria de Llúcia Sommelier, empresa colaboradora del Observatorio de Ecoturismo en España, fue ganara el último sorteo de la promoción #SoyEcoturista celebrado el pasado 11 de enero de 2024, y en esta nueva entrada del blog nos cuenta cómo ha sido la experiencia de disfrutar de su premio en Sierra de Aracena y Picos de Aroche, un espacio natural que combina a la perfección naturaleza y gastronomía local.

Llúcia, lleva años comprometida con el ecoturismo en su labor profesional y, bajo la marca Llúcia Sommelier, organiza actividades en ubicaciones sorpresa dentro del espacio natural protegido del Delta del Ebro, destacando el uso de productos locales y promoviendo el ecoturismo. Ella fue quien invitó a participar en el sorteo a los ecoturistas belgas Yves y Suzy, de los que te hemos hablado anteriormente de su experiencia disfrutando de su premio en La Garrotxa, y entre el catálogo de premios, ha escogido una escapada a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. 

Su elección, nos cuenta, se basó en el equilibrio entre el impresionante paisaje y la oportunidad de disfrutar de la riqueza gastronómica de la zona. “Conocía algo de la Sierra de Aracena por los comentarios de Toñi Rodríguez, técnica de la Asociación de Empresas Turísticas del Parque Natural, pero nunca había tenido la oportunidad de aventurarme hacia esa zona”, nos explica. Para ella, la visita fue todo un descubrimiento: “Siempre viajaba a Olivenza a ver a la familia, pero nunca fuimos más al sur. ¡Qué sorpresa me llevé con este lugar!”

Un itinerario lleno de experiencias locales

Llúcia y su acompañante llegaron a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche a mitad de semana. La primera noche disfrutaron de una cena en el encantador pueblo de Alájar. Al día siguiente, su experiencia comenzó con una visita a Jamones Eiriz, una finca dedicada a la cría de cerdo ibérico, donde aprendieron sobre el entorno natural que alimenta a estos animales y probaron sus exquisitos productos. “Fue una experiencia increíble de tres horas, donde además de conocer el secadero y el proceso, pudimos catar productos de excelente calidad”, recuerda Llúcia.

La lluvia de esa tarde los llevó a visitar las Grutas de las Maravillas en Aracena, un lugar fascinante tanto por sus formaciones geológicas como por la apasionada guía que los acompañó. “La cueva es impresionante, ¡y eso que solo visitamos un pequeño porcentaje de ella!”, comenta Llúcia con asombro.

El último día regresaron hacia el Delta pero, según comenta Llúcia, “nos quedamos con ganas de más. Es un lugar ideal para desconectar y perderse entre sus senderos rodeados de castaños y encinas”, añade.

Un trato cercano y memorable

Para Llúcia, lo más destacado de la experiencia fue el trato cercano y familiar que recibió de las empresas colaboradoras del Observatorio de Ecoturismo. Especial mención hace de Cinta, de la Finca Media Legua: “Su espacio de relax es simplemente encantador. Los aromas a verde, frescor y roble lo hacían perfecto para desconectar”. Además, destaca el secadero de ibéricos como otro de los puntos fuertes de la visita, no solo por la calidad de los productos, sino también por la amabilidad del equipo.

El deseo de volver y seguir explorando

“Nos encantaría volver y explorar más el parque, sus senderos y toda la naturaleza que ofrece”, asegura Llúcia. Aunque su estancia fue corta, la experiencia fue lo suficientemente impactante como para querer repetir y seguir conociendo esta joya natural del sur de España.

Además, Llúcia reafirma su intención de seguir participando en la promoción #SoyEcoturista: “Es una gran oportunidad para descubrir nuevos destinos, aprender de otras empresas y ver cómo trabajan”. Para ella, el ecoturismo no es solo una manera de viajar, sino también una fuente de inspiración en su propio negocio, en el que sigue apostando por la sostenibilidad y la autenticidad en cada una de sus experiencias en el Delta del Ebro.

¿Te gustaría vivir una experiencia similar?

Si leer sobre la aventura de Llúcia en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche te ha inspirado, no olvides que el próximo sorteo de la promoción #SoyEcoturista se celebrará el 9 de enero de 2025. ¡Apunta la fecha y participa!

**Conoce aquí los destinos y las empresas colaboradoras de la promoción.

*** Conoce aquí los fantásticos viajes de ecoturismo de nuestro catálogo de premios.

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Observatorio de Ecoturismo en España

El Observatorio de Ecoturismo en España es una herramienta que la Asociación de Ecoturismo en España (AEE) puso en marcha en 2018 con el apoyo de la Secretaría de Estado de Turismo y que permite conocer mejor el comportamiento de la demanda y a las empresas de servicios turísticos que configuran el producto de ecoturismo en nuestro país. Además, sirve para evaluar el papel que juegan los entes gestores de los destinos de ecoturismo, como Parques Nacionales, Reservas de Biosfera, Geoparques o destinos integran la Red Natura 2000.

Éxito del VII Congreso Nacional de Ecoturismo celebrado en el Geoparque de la Costa Vasca

¡Terminamos una edición más del Congreso Nacional de Ecoturismo! Celebrado en el impresionante Geoparque de la Costa Vasca, que ha reunido durante dos intensos días a más de 200 profesionales para debatir, aprender y vivir el ecoturismo en su máxima expresión. Bajo el lema “Claves del éxito en destinos y experiencias de ecoturismo”, el encuentro ha dejado importantes reflexiones y aprendizajes sobre el futuro del ecoturismo en España.

¿Qué destacamos de esta edición?

  • El impulso al ecoturismo en España sigue creciendo. Las ponencias dejaron claro que la estrategia de impulso al ecoturismo está avanzando a nivel estatal, regional y local, en gran parte gracias a la colaboración entre sectores públicos y privados y a la ayuda de los fondos europeos. Concretamente, más de 1.800 millones de euros se han invertido en iniciativas sostenibles, con un enfoque especial en destinos naturales, como el ambicioso Corredor de Ecoturismo de la España Verde.
  • Geoturismo y el papel de las comunidades locales. Las mesas de debate subrayaron la importancia de integrar a la población local y sus tradiciones en el desarrollo turístico. Un geoparque es mucho más que paisajes; representa una historia cultural que necesita de su gente para crecer y protegerse. Iniciativas como la desestacionalización del turismo y la promoción del respeto al entorno ayudan a preservar estos espacios únicos.
  • La sostenibilidad y la gestión de capacidad, retos clave. El congreso dedicó una sesión especial a los desafíos de movilidad y la capacidad de carga en destinos ecoturísticos. Entre las propuestas, se destacó la importancia de crear experiencias sostenibles, regular el flujo de visitantes y mejorar la accesibilidad y la relación con las comunidades locales, todo pensado para hacer del ecoturismo una actividad rentable y duradera.
  • La interpretación: comunicar para enamorar. Una experiencia ecoturística no sería la misma sin una buena narración que emocione y acerque a los visitantes al entorno. En el congreso se presentó cómo la tecnología y las neurociencias pueden ayudar a mejorar esta comunicación, convirtiendo a cada visitante en un futuro prescriptor del destino.

Explorando el Geoparque y Vitoria-Gasteiz

Los participantes también pudieron disfrutar de actividades únicas que conectaron la teoría con la práctica. Empezamos con rutas guiadas por el flysch negro de Zumaia y paseos en barco para descubrir la geología única del Geoparque de la Costa Vasca. Además, recorrimos a pie el Valle de la Prehistoria en Deba y exploramos el casco antiguo de Mutriku, deleitándonos con el paisaje, la historia y la cultura vasca.

La jornada final tuvo lugar en Vitoria-Gasteiz, el primer destino de ecoturismo urbano certificado de España, donde exploramos el Anillo Verde y el Centro de Interpretación Ataria, con sus maravillosos humedales de Salburúa. La visita terminó en el casco medieval de Vitoria, donde no faltaron los pintxos para cerrar con broche de oro este evento.

Concluimos esta edición del Congreso Nacional de Ecoturismo cargados de ideas y objetivos para seguir creciendo en esta maravillosa aventura que es el ecoturismo. Ya estamos contando los días para el próximo encuentro en 2026 y, mientras, puedes ver aquí un vídeo resumen de esta edición recién finalizada.

El Otoño Mágico del Valle del Ambroz, nueva Fiesta de Interés Turístico Internacional

Celebramos la llegada del otoño con una fantástica noticia que recibimos el pasado mes de agosto, y es que el Otoño Mágico ha sido recientemente declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Con esta, son 81 las celebraciones en nuestro país con este reconocimiento que es fruto del esfuerzo colectivo de la comunidad por transformar el otoño en una auténtica fiesta de la naturaleza, donde el turismo sostenible y la cultura se entrelazan para ofrecer una experiencia única.

Pero ¿qué hace al Otoño Mágico merecedor de tal honor? Esta celebración, que tiene lugar desde finales de octubre hasta principios de diciembre, transforma el Valle del Ambroz en un paraíso de colores, donde los frondosos bosques de castaños, las cascadas y los ríos crean un escenario natural inigualable. A lo largo de estos meses, se desarrollan numerosas actividades que promueven el respeto por el medio ambiente, destacan la riqueza patrimonial de este espacio natural, y celebran la gastronomía y las tradiciones locales.

Además, este reconocimiento pone en valor la importancia de iniciativas que, como esta, buscan la desestacionalización del turismo, atrayendo visitantes más allá de los meses de primavera y verano. 

El Valle del Ambroz, un tesoro de naturaleza y cultura

El Valle del Ambroz, situado en la provincia de Cáceres, es una mancomunidad formada por ocho municipios. Se trata de un destino ecoturista que invita a la desconexión y a la aventura en plena naturaleza. Y es que este pequeño territorio, con montañas que superan los 2.000 metros y bosques que parecen sacados de un cuento, es el lugar perfecto para disfrutar del ecoturismo en su máxima expresión. Aquí, el 80% del territorio se encuentra bajo alguna figura de protección, lo que asegura la conservación de su impresionante biodiversidad.

Entre sus rincones más emblemáticos se encuentran los Castaños del Temblar en Segura de Toro, árboles centenarios que son testigos vivos de la historia, y las piscinas naturales de Casas del Monte y Abadía, que ofrecen un refrescante respiro en los meses más cálidos. Los amantes de la historia pueden recorrer la milenaria Vía de la Plata o perderse por las calles de la judería de Hervás, uno de los conjuntos históricos mejor conservados de España.

Para quienes buscan actividades en plena naturaleza, el Valle del Ambroz ofrece una amplia gama de opciones: senderismo, rutas a caballo, ciclismo por la Vía Verde de la Plata, observación de estrellas o simplemente disfrutar de su rica gastronomía de kilómetro cero en los restaurantes locales entre los que se cuenta alguno recomendado por la guía Michelin. Y, por supuesto, la maravilla de disfrutar del Otoño Mágico. 

Este rincón de Extremadura, que combina naturaleza, historia y tradiciones, es un ejemplo de cómo el turismo puede y debe ser sostenible, respetuoso y enriquecedor tanto para el visitante como para la comunidad local. Por ello, desde Soy Ecoturista, te invitamos a descubrir este tesoro natural, a sumergirte en la magia del otoño y a ser parte de una celebración que ya es reconocida en todo el mundo. 

¡Anímate y vive el Otoño Mágico en el Valle del Ambroz, un destino que te sorprenderá en cada estación del año!

Descubre la Garrotxa a través de sus gentes (parte I)

Hoy en Soy Ecoturista queremos acercarte al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, un destino adherido a Soy Ecoturista que junto a sus imponentes volcanes, tiene un atractivo especial: su lucha por ofrecer un turismo universal. Es decir, la creencia de que todos los ecoturistas deben tener las mismas posibilidades y los mismos derechos para acceder a este destino de una manera sostenible.

En esta primera entrega sobre la Garrotxa vamos a centrarnos en esos grandes protagonistas: los volcanes. ¿Sabías que una tercera parte de la comarca de la Garrotxa está formada por una zona compuesta por 40 conos volcánicos y más de 20 coladas de lava, en una sucesión de gigantes de fuego dormidos que conforman el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa?

Y es que los volcanes, además de su increíble número, tienen la particularidad de que varían de manera más que significativa su edad. “Desde los más veteranos, con más de 300 mil años, a los que prácticamente solo les queda el basalto de las coladas, a los más jóvenes, en torno a los 10 mil y 11 mil años desde que entraron en erupción. Estos últimos, en particular, están muy bien conservados porque hay exuberante vegetación que, durante años, los ha protegido de la erosión”, nos explica Xavier Oliver, Técnico de Uso Público y Educación Ambiental del Parque Natural.

Un mar de volcanes

Para poder hacernos una idea de la inmensidad que supone una zona de 15.000 hectáreas con más de 40 volcanes, lo mejor es hacerlo desde un punto de vista privilegiado: desde el aire. “A veces vas a visitar un volcán y no lo percibes de manera suficiente”, asegura Antoni Colom, gerente-socio de Vol de Coloms. Esta experiencia, que nos elevará a más de los 2.000 metros de altura en un globo aerostático, totalmente accesible gracias a una cesta adaptada, nos permite “tener una perspectiva de los 40 volcanes a vista de pájaro, en una perfecta panorámica de 360 grados que, en un día soleado, nos permite ver más allá de la Garrotxa, pudiendo observar las comarcas colindantes, los Pirineos y sus distintos picos, incluso del mar, en la no tan lejana la bahía de Roses. Además, durante la hora y media que dura la experiencia, el piloto-guía estará a nuestro lado para explicarnos y conocer todo lo que sucede a nuestros pies: como las poblaciones que sobrevolamos o los cambios de flora que experimenta el paisaje a medida que avanzamos”, añade Antoni.

Tras el privilegio de observar la inmensidad desde otra perspectiva, Beth Cobo, guía de Trescàlia, nos acompaña a navegar por estos ríos de lava en una experiencia de senderismo. “La mejor manera de conocer el patrimonio geológico es caminar, ver y tocar estas coladas”, afirma. “El lugar por el que transcurre nuestro paseo es Sant Joan les Fonts, una ubicación única en la que coinciden tres ríos de lava diferentes, lo que nos permite ver la forma que tiene la lava cuando se enfría, es decir, los diferentes hábitos de retracción. Son senderos muy fáciles de andar y, además, accesibles a personas con movilidad reducida, en los que podemos tocar esta roca volcánica y entender por qué tiene esta forma. Rodeados de paredes con formas imposibles y patrimonio geológico incluso bajo nuestros pies, el valor añadido que supone el guía para una experiencia de ecoturismo, en esta ocasión, se eleva al nivel de ‘imprescindible’. Es fundamental porque una cosa es ver una pared de roca y otra es entender qué es lo que ha pasado, cómo se ha formado y por qué tenemos este patrimonio geológico”, añade Beth. Hay que poner el acento, además, en la figura del guía local, “que somos interpretadores que vivimos en el territorio y tenemos un compromiso con él. No solo damos un conocimiento, sino que transmitimos un sentimiento de pertenencia a un territorio como la Garrotxa”, concluye. 

La mejor manera de llegar a la naturaleza

Uno de los compromisos de los destinos adheridos a Soy Ecoturista es visitar los territorios de forma consciente, intentando conservar y proteger aquello que visitamos. Hay que entender, entonces, la movilidad como parte de esa experiencia. La Garrotxa es un ejemplo de buenas prácticas en su oferta de movilidad accesible, destaca Núria Valverde, Técnica de Turisme Garrotxa, quien añade que “uno de los aspectos que hemos desarrollado es poder acreditar a aquellas personas que tienen una movilidad reducida para que puedan acceder a los puntos de interés turístico que, normalmente, tienen muchas limitaciones de vehículos. Pero, en desarrollo, hay más vías de accesibilidad, como dotar de posibilidades comunicativas a personas con otras capacidades visuales y auditivas”.

La otra cara de la moneda son las buenas prácticas de movilidad que el destino nos permite demandar. Como las estaciones de parking disuasorios, lugares destinados a dejar nuestro utilitario para enlazar con Rumbus, la línea de bus que recorre la zona central del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa enlazando Les Preses con Santa Pau pasando por Olot. Además, a lo largo y ancho de toda la comarca de la Garrotxa, más de 1.000 km de caminos atraviesan el territorio formando una inmensa red que nos permite comunicarnos de una manera sostenible, entre los cuales cabe destacar la red de senderos Itinerànnia y varias vías verdes. Transitar estos caminos paseando es una experiencia única, aunque, si así lo queremos, podemos sumarnos a la mayoría de la población local, que disfruta de varios de ellos sobre dos ruedas. 

Según comenta Jordà, del Centre Logístic de Bicicletes, “un ejemplo es la vía verde del Carrilet, que une Olot, en el centro del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, con Girona en 60 kilómetros de vía atravesando tres comarcas y doce pueblos a lo largo de los valles que pertenecen a los ríos Fluvià, Brugent y Ter, y es un ejemplo de los muchos kilómetros que suman el resto de las vías verdes que se cruzan”. Según añade Jordà, “el cicloturismo es una manera perfecta de acercarse a la naturaleza de una manera sostenible, respetuosa y fácil con una oferta que incluye rutas de diferente nivel de exigencia, que atraviesan senderos o vías verdes, y que pueden realizarse con bicicleta de montaña o eléctrica”. Además del alquiler de las bicis, el Centre Logístic de Bicicletes plantea y aconseja rutas de diferentes distancias y grados de dificultad, con un servicio de traslado y recogida a lo largo de las vías verdes de Girona.

Con esta primera aproximación a este excepcional Parque Natural estamos convencidos que ya comenzarás a darle vueltas a una posible escapada para descubrirlo. Si es así, aquí podrás descubrir todas las actividades y escapadas que puedes realizar además de la que nos han contado los propios anfitriones en este post.