Avistamiento de osos en Fuentes del Narcea: un encuentro con el rey del bosque
22 de abril de 2025
¿Te imaginas ver un oso pardo en plena naturaleza, caminando entre los robledales y hayedos, bajo la luz del amanecer? En el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Fuentes del Narcea eso no es un sueño, es una posibilidad real, especialmente si sabes dónde mirar… y si vas bien acompañado.
Primavera es una de las mejores estaciones para aventurarse en el territorio osero de la Cordillera Cantábrica, donde habita la población de osos pardos más extensa y estable de la península ibérica. Las hembras que han hibernado durante el invierno empiezan a salir de sus oseras con sus crías, y los machos, siempre solitarios, deambulan en busca de alimento y, más adelante, de compañía. Es una época intensa y hermosa, en la que con paciencia —y algo de suerte— puedes llegar a ver su imponente silueta cruzando el monte.
El oso y su hogar: Fuentes del Narcea

Aquí, el oso no es un visitante: es un vecino más. Convive con la ganadería, con los colmeneros, con las pequeñas aldeas y con los viajeros que, como tú, vienen a descubrir su entorno. Y no está solo: lobos, rebecos, urogallos, salamandras, búhos y un sinfín de aves y mustélidos completan el riquísimo catálogo de fauna que te espera en estos valles.
La primavera transforma el paisaje y lo llena de vida. Los osos emergen bien alimentados tras el invierno gracias a las bellotas, hayucos y castañas que recolectaron entre la hojarasca. Salen al encuentro de los nuevos brotes, de las cerezas que maduran, del arraclán, del frescor de los pastizales… Y en ocasiones, también, al encuentro de nuestra mirada, si sabemos esperar en silencio.
Una actividad respetuosa y emocionante

Eso sí, observar osos en libertad no es como verlos en un documental. Aquí no hay guión ni garantías. Por eso, lo más recomendable es contratar la actividad con alguna de las empresas especializadas, que trabajan con guías expertos y con un profundo respeto por la fauna y su hábitat. Una de ellas, es Bosque Activo, que organiza salidas de observación con todas las garantías de seguridad y sostenibilidad, cumpliendo además con el Código Ético del Observador de Fauna y promoviendo las Buenas Prácticas de Observación, fundamentales para no molestar a los animales ni alterar sus rutinas.
Estas salidas se realizan normalmente al amanecer o al atardecer, en grupos reducidos y por senderos habilitados. El silencio, la paciencia y una buena óptica son tus mejores aliados. Y no te preocupes si no ves un oso en tu primera excursión: aprenderás a interpretar rastros, huellas, excrementos, árboles marcados, ramas rotas… todo un lenguaje que te habla de su presencia. Puedes saber más sobre la experiencia aquí.
¿Dónde dormir?
Si decides quedarte unos días (y te lo recomendamos), puedes consultar la oferta de alojamientos certificados por Soy Ecoturista en Fuentes del Narcea. Hay opciones para todos los gustos, desde casas rurales con encanto hasta apartamentos integrados en plena naturaleza. Todos ellos comprometidos con el ecoturismo y con el cuidado del entorno.
Un viaje que deja huella (pero solo en la retina y el corazón)

El avistamiento de osos es mucho más que una actividad turística: es una experiencia transformadora. Nos conecta con una naturaleza salvaje y libre, y nos enseña que la mejor forma de conservarla es convivir con ella desde el respeto.
Así que, si te apasiona la vida salvaje, te interesa el ecoturismo de verdad y quieres conocer uno de los rincones mejor conservados de la Cordillera Cantábrica, tu destino esta primavera es el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Fuentes del Narcea.
Quizá el rey del bosque te regale su presencia… pero seguro que esta tierra te regala mucho más.